Mensaje de bienvenida

¡Y sin embargo algunas personas dicen que se aburren!¡ Démosles libros!¡Démosles fábulas que los estimulen!¡Démosles cuentos de hadas! Jostein Gaarder

lunes, 23 de febrero de 2015

Es mi mamá en La Semana Cultural del C.E.I.P. Virgen de la Fuensanta.

El tema de la Semana Cultural  del C.E.I.P. Virgen de la Fuensanta de este curso ha sido  Los cuentos de Autor .




 El jueves estuve visitandolo, y como el tema de la misma eran los cuentos, me invitaron para que les leyese "Es mi mamá" y algún cuento más de mi blog.
 
 Nada más entrar  al colegio me recibió el retrato del príncipe Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV   que pintó Velazquez. Esta réplica, la pintaron los niños de cuarto porque estuvieron leyendo El príncipe perdido


Me encontré una gran actividad.  Los niños  estaban entusiasmados haciendo murales sobre los cuentos que habían trabajado. Por ejemplo el de El Principito les quedó genial.



 Yo me llevé  Es mi mamá. Quería que lo conocieran y que disfrutasen escuchando las aventuras de la pata Paca que es la protagonista del cuento. A los niños les encantó y se divirtieron mucho encuchando las peripecias que tuvieron que hacer sus protagonistas para poder incubar un huevo tan grande. Después les regalé dos ejemplares para que los tuvieran en la biblioteca de su aúla.

 En la biblioteca del cole me encontré con una grata sorpresa: mi querido Tango, el perro pastor estaba expuesto entre las estanterías como uno de los cuentos preferidos de los niños

"Semana Cultural colegio Virgen de la Fuensanta. Tango, el perro pastor es un cuento de los que más le gustan a los niños"   Foto de Conchita García-Bayonas Blánquez.  Ahí lo tenéis.

Los pequeños también me hicieron un regalo:una novela de Julian Marías con una dedicatoria entrañable.
Espero volver pronto. Entrar en aquellas clases me llena de recuerdos. Un beso para toda la comunidad educativa del C.E.I.P Virgen de la Fuensanta.

martes, 17 de febrero de 2015

Fybi. Para todos los amantes de los animales


Una foto de Conchita García-Bayonas Blánquez.
Fiby con el arnés, que no le gusta nada, y eso que es rosa.
Hola Fiby, ¿sabes que eres una perrita muy linda? Mucha  gente dice  que eres  una mezcla de cerdito, murciélago y pingüino pero es porque no saben que eres de raza bulldog francés y los perros de esa raza son como tú, ni más ni menos. Eres muy simpática y me parece que te gusta que te mimen mucho, ¿eh, pillina? Tu piel es  de color muy negro y tienes  una mancha blanca sobre el cuello, creo que me recuerdas  el cielo de una noche de luna.  Me han contado que tu  padre es blanco y tu madre atigrada. Seguramente alguno de tus abuelos fue de color negro y has salido a ellos.
 ¿Sabes que tu historia como Fiby empezó un día en que Miguel  fue a visitar a tus primeros dueños? Estabas tranquilamente  jugando con tus  hermanas y tus padres cuando llegó él. Viste  que te señalaban y hablaban entre ellos. También él estuvo mirando a tus hermanas pero se decidió por ti.
 Al principio, cuando te  separaron de tu familia estabas  muy triste. Nunca habías estado sola pero enseguida te diste cuenta de que  Miguel  era un chico muy majo  y con él ibas a estar muy bien,  así que  te quedaste durmiendo muy tranquilita. Luego,  te enteraste  de que ibas a ser  un regalo, un regalo de Miguel para mí.
Me llevé una gran alegría al verte, casi me  pongo  a llorar, no sé si porque me pidió que me casara con él o porque siempre había querido una perrita como tú. Cuando me  viste, Fiby, me miraste como si entendieras que  si una persona se ponía  tan contenta  era porque te a iba a querer mucho.   Ahora estoy segura de que eres muy feliz con nosotros.



Una foto de Conchita García-Bayonas Blánquez.
Fybi

martes, 3 de febrero de 2015

En febrero,nevero. Poesía para Carnaval. Infantil y primaria.





Este año en Carnaval
Disfrázate de pingüino
O de muñeco de nieve,
Aunque sea, de felino
 
También de oso polar
O simplemente de oso
Pero ponte mucha ropa
Que te llegue hasta la boca
 
Pues la señora del tiempo
Nos ha dicho muy ufana
Que nos viene una borrasca
Y hay que vestirse con lana
 
 Porque  este año febrero
Viene mas loco que nunca
 Ponte una buena bufanda
Que este mes es muy severo.
 
Pero si aún conociendo
La que se nos viene encima
Quieres un  disfraz ligero
Y lucir el cuerpo entero
 
Prepárate un bañador
Y vete hasta el Ecuador
 Pues allí solo hace falta
un poco de bronceador.
 
 


jueves, 8 de enero de 2015

PREMIO DARDOS

PREMIO DARDOS


Acabo de recibir­ la noticia de que he sido nominada para el Premio Dardos.

Me lo han otorgado Marisa Alonso Santamaría y Julio Jiménez Sánchez . Les agradezco haber pensado en mi blog de cuentos infantiles porque sé  lo que sus blogs valen.

Me gustaría que entráseis en sus blogs: uno es de poesía y el otro trabaja para fomentar el gusto por la lectura como forma de recorrer otros mundos de fantasía. Os animo a visitarlos. Seguro que quedaréis satisfechos.  También os animo a comentarlos.

http://cuentosentretenidos-marissa.blogspot.com.

http://leeresviajar.blogspot.com.es/2015/01/dos-nominaciones-para-el-blog.html


Me hace ilusión que alguién se acuerde de mi blog porque aunque es un premio que se otorga entre los bloggers, tiene como finalidad reconocer  el esfuerzo que hacemos para mantener un blog al día. El hecho de que mis cuentos, además de ser leídos por niños, sean valorados por otros bloggers me llena de orgullo y que  dos de ellos sean Marisa Santamaría y Julio Jiménez Sánchez , más aún. 


Un beso para todos los que se molestan en entrar y dejar sus comentarios. Muchas gracias a todos.


  Las normas de este premio son las siguientes:
Incluir la imagen del premio en el blog.
Mencionar y enlazar el blog que te lo ha otorgado.
Conceder el premio a 10 blogs.
Ahora llega el momento de tirar mis dardos como lo han hecho mis compañeros anteriormente. Espero que os haga tanta ilusión como a mí­ y me dejéis algún comentario.
 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Anoche soñe, cuento solidario.

Anoche soñé, el cuento de la solidaridad
 
 
Una foto de Conchita García-Bayonas Blánquez.
Autora: Teresa Guirao Pujante. Ilustrador: Juan Miguel marín Moreno.

 
 

Todo lo que se recaude con su venta se donará a la Asociación de familias de Personas con Discapacidad Intelectual del Noroeste. APCOM.
Ayer por la noche asistí a un acto que me llenó de esperanza al comprobar que la generosidad  de algunas personas todavía acampa  por estas tierras.

Me enteré de chiripa de la presentación del cuento Anoche soñé en la Biblioteca Regional y, como yo también soy escritora de cuentos, me sentí tentada en acudir para presentarme ante el editor y ofrecerle alguno de mis escritos por si estaba interesado en ellos; sin embargo cuando llegué  vi que mis intenciones estaban fuera de lugar en ese momento.Una foto de Conchita García-Bayonas Blánquez.
Allí delante de nosotros había seis personas que  trabajaban desinteresadamente para hacer que los niños  discapacitados fueran primordialmente felices.

La editorial Gollarín se ofreció  a Teresa Guirao Pujante, la escritora, y a Juan Miguel Marín Moreno, el ilustrador, para sacar al mercado este precioso cuento  de una forma totalmente altruista. El resultado del esfuerzo y de sus  horas de trabajo  se ha visto recompensado con el nacimiento de este libro.
Pido disculpas por no nombrar a las otras personas que también han ayudado con su apoyo al nacimiento del libro pero no recuerdo sus nombres ni sus cargos.

 Teresa, que trabaja con niños discapacitados, narra el sueño de uno de ellos. Está hecho para niños con dificultades y para niños sin ellas.

Todo lo que se cuenta está apoyado por pictogramas que ayudarán a comprender la historia  a aquellos pequeños con dificultades de comprensión.

Al final  hay una  Guía y una propuesta didáctica para padres y educadores.

Como bien dijo alguna de estas personas, este libro debería estar en cada una de las aulas de los colegios para que se trabajase en ellas junto con las profesoras y profesores. Sería de gran ayuda para eliminar las barreras que existen entre niños diferentes.

Todo lo que se recaude con su venta se donará a la Asociación de familias de Personas con Discapacidad Intelectual del Noroeste. APCOM.

Este escrito es mi pequeña aportación. Si con él he motivado a alguien para  comprarlo, me sentiré contenta.

sábado, 29 de noviembre de 2014

La inquietante historia de un castillo, un gato, una planta carnívora y una olla de lentejas.



Pedrito llegó muy contento del cole. El profe le había encargado que hiciera un mural para ilustrar el tema que estaban estudiando: los castillos.
Su madre le abrió la puerta y le dio un beso.
 -¿Qué tal ha ido la clase hijo?
-Bien mami, me voy a mi cuarto que tengo que hacer un trabajo.
Su gato, Chispita, también salió a recibirle. Le gustaba que Pedro le acariciara la espalda y lo hacía siempre que llegaba.
-¡Hola Chispita! ¿Te has portado bien?-. Pedro se agachó y, como siempre,  le rascó el lomo mientras el gato se restregaba en la pata de su pantalón vaquero.
- Pedro, enseguida te llamo para comer, hoy no viene tu padre así que cuando termines  el trabajo, comemos.
-¿Qué hay de comer mamá? ¡Tengo un hambre! - Preguntó  mientras cogía al gato en brazos y se lo llevaba a su habitación.
-Lentejas-, contestó Marisa desde la cocina.
Por suerte para Pedro, no la oyó: ¡odiaba las lentejas!
Para ir a su habitación tuvo que dar un rodeo  para evitar  una maceta que su madre había colocado en el pasillo. Era un regalo de Berta, su mejor amiga.
-Es una planta carnívora,-, le dijo. Debéis tener  cuidado con ella pero en el vivero me han dicho que os mantendrá la casa limpia de insectos.
El chico miraba siempre la planta con recelo. No se fiaba de ella. Alguna vez, hasta había tenido pesadillas con la dichosa plantita.
Pedro se quitó la chaqueta y  sacó la cartulina que colocó sobre la mesa, luego puso  los lápices, ceras y rotuladores  al lado y empezó a dibujar su castillo ideal, el que siempre tenía en la cabeza cuando jugaba con sus soldados  a guerras.
Primero esbozó  las murallas, las colocó encima de una pequeña montaña rodeada por un río. Después le hizo el puente levadizo,  la puerta y el escudo de armas encima de ella. Dibujó la torre del homenaje y empezó a colocar entre las almenas las cabezas de los soldados que estaban preparados para la batalla. Encima de la torre puso al rey.
Separó la cartulina para ver el efecto y su castillo le gustó mucho. Estaba orgulloso de su dibujo, así que se levantó y fue a enseñárselo a su madre que  estaba en la cocina.
Pedro se acercó a la olla y miró dentro. Lo que vio le quitó las ganas de comer: una olla gigantesca llena de lentejas, allí había  por lo menos para tres días.
-¿Lentejas? ¡Mamá, te he dicho mil veces que no me gustan las lentejas! Se me han quitado las  ganas de comer-, exclamó enfadado.
-Ya sabes lo que dice el refrán: Lentejas, comida de viejas, si quieres las comes y sino también-, añadió su madre-. A ver,  enséñame el dibujo.
La alegría de Pedro le desapareció como si fuera humo. Se desvaneció  junto con el vapor que salía de la olla. Ya no tenía ganas ni de seguir dibujando ni de que su madre viera lo que había hecho. Salió hecho un basilisco de la habitación.
-Pedro, ya sabes que no me gusta ese genio que tienes. Vas a comer lentejas quieras o no.  Además, están muy buenas, llevan chorizo y morcilla; eso si te gusta.
Pedro no escuchó a su madre, cogió a Chispita en brazos y se fue bastante contrariado sin fijarse en la planta del pasillo. Tropezó con ella y el gato se le cayó de las manos.
En un momento, la muy traidora abrió sus hojas como si fuera una boca gigante y se engulló al pobre minino.
Pedro se llevó tal susto que, por un momento, no supo qué hacer  pero  enseguida empezó a chillar:
-¡Socorro, mamá! ¡Ven enseguida! Tu planta se ha comido al gato.
Mientras, en la maceta se libraba una batalla que se apreciaba desde fuera. El gato luchaba por salir,  pero la planta quería masticarlo.
Marisa salió disparada de la cocina con un cuchillo en la mano.
-¿Qué ha pasado?-,  su madre enseguida se dio cuenta de lo sucedido y cortó de cuajo la peligrosa  planta por la parte más baja del tallo. Inmediatamente las hojas se aflojaron y pudieron rescatar a Chispita medio asfixiado, pero vivo.
-Habrá que llevarlo al veterinario-, le dijo Marisa a su hijo, pero no te va a dar tiempo a comer.
-No te preocupes mamá me hago un bocadillo en un momento mientras te vistes.
En un santiamén estaban montados en el coche;  Pedro con el gatito encima de sus piernas
comiéndose  un  apetitoso bocadillo de chorizo que se preparó rápidamente.
El chico iba sonriendo, sentía pena por el gato, pero él se había librado de una buena.
-No pienses que te has salido con la tuya, mañana  las tienes de primer plato.-, le aseguró su madre bastante molesta viendo la sonrisa en la cara de su hijo.
-Si llega a estar un segundo más aprisionado entre las  carnosas hojas de esa planta, se hubiera muerto-, les explicó el veterinario-. Son muy peligrosas. Dígale a su amiga que otra vez le regale geranios.
De repente a Marisa le cambió la cara.
-¡No recuerdo si he apagado el fuego!-, comentó en voz alta.
El veterinario, al ver la angustia de su clienta, le sugirió que fuera rápido a su casa.
-Ya me pagará otro día.
Salieron corriendo y llegaron enseguida porque la clínica estaba muy cerca, pero al entrar en el ascensor  ya se olía la tragedia.
-¡Se me han pegado las lentejas!- Exclamó.
-Mamá, lo importante es que no se ha prendido fuego a la casa-, añadió Pedrito.
Le había salido el día redondo: la planta exterminada y las lentejas en la basura.
¡Ah! y lo mejor de todo, su gato seguía vivo y coleando.

El dibujo del castillo lo he subido de internet.

martes, 4 de noviembre de 2014

La flor del crisantemo, cuento tradicional japonés, en versión resumida por Aurora Gil Bohórquez.)


A pesar de que en  nuestro país el crisantemo se identifica con el día de difuntos y con los muertos, en China el crisantemo se emplea como flor ornamental desde hace más de dos mil años.



 Despúes su cultivo se trasladó a Japón donde se convirtió en una flor santa que recibía una veneración divina. Es tanta la veneración que tienen en este país por esta flor que algunos creen que  la esfera que podéis ver en la bandera japonesa no representa el sol naciente sino el corazón de un crisantemo despojado de sus pétalos.



Aunque otras personas dicen que el círculo en la bandera japonesa representa un sol naciente. Vosotros podéis quedaros con la historia que más os guste.



A partir de aquí, podéis leer el precioso cuento japonés que Aurora Gil Bohóquez ha tenido la amabilidad de resumirnos para que no se hos haga pesado.


Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar muy lejano del oriente, vivía una familia feliz. El padre, la madre y un niño pequeño que era la alegría de la casa.

Una mañana el pequeño se despertó con fiebre alta y decaído; apenas sonreía ni podía abrir sus ojitos. Sus padres enseguida empezaron a ponerle los alivios que conocían, pero el niño cada vez estaba peor. Decidieron ir a consultar al sabio del... bosque, un anciano que tenía poderes mágicos y sabía los remedios para casi todos los males.
Cuando vio al niño, sintió pena por sus padres… No conocía una solución para salvar a ese pequeño. Se le iba la vida muy deprisa. Apenas le quedaba tiempo.
¿Qué decir a sus padres?


 - Su hijo vivirá tantos días como pétalos tiene la flor que crece al pie del árbol más alto del bosque, les dijo.

 Intrigados y llenos de incertidumbres, acordaron que fuese la madre a buscar esa flor que indicaba el tiempo de vida del pequeño.
La madre corrió entre los árboles hasta encontrar el más alto. Y a sus pies crecía una hermosa flor. Pero, ay, solo tenía cuatro grandes pétalos.

¡Cuatro días iba a vivir su hijo! No podía ser. Y entonces, sacando una larga aguja que sujetaba su moño, empezó con paciencia y buen pulso, sin hacer caso a sus lágrimas, a dividir cada uno de los pétalos de la flor en cientos de ellos, hasta hacer imposible contarlos. 







 Esperanzada, llevó la nueva flor hasta el sabio y se la mostró:
- ¿Es esta la flor que me dice?
Sorprendido, el sabio le respondió:
- Sí, es la flor de la vida… El crisantemo.

Desde entonces, las flores que crecen bajo el árbol más alto del bosque tienen innumerables pétalos. Son los crisantemos. Y el niño vivió muchos, muchísimos años.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Las fotos las he tomado prestadas de páginas de Internet.