Mensaje de bienvenida

¡Y sin embargo algunas personas dicen que se aburren!¡ Démosles libros!¡Démosles fábulas que los estimulen!¡Démosles cuentos de hadas! Jostein Gaarder

lunes, 8 de junio de 2020

La papilla de frutas.

                 Dedicada a mi nieta Paloma, a la que le cuesta mucho tomar fruta.



Dibujo de Guillermo Martínez Ortiz.

La mamá está preparando con muchísima ilusión


una comida muy rica llena de fruta y sabor.


Es la primera papilla que se va a tomar su niña:


un poquito de naranja, media manzana reineta,


y una galleta María para que le endulce el día. 


-¿Qué se va a comer mi niña?


¡Mira que cosa más rica que le va a dar su mamá!


Un poquito  por la abuela y otro poco por papá.


Un ligero escalofrío ha sorprendido a la niña,


cuando con mucho cuidado le ha dado a probar mamá


esa papilla de frutas que acaba de preparar.


“Esto no me gusta nada” piensa en silencio la niña


 cuando prueba la papilla.


“Me escuece toda la boca y hasta los ojos me pican. 


 Yo quiero mi biberón con la leche calentita,


 que me acuesten en mi cuna y quedarme


 dormidita.             



 Yo ya no quiero crecer.


Si estos sabores tan raros voy a tener que comer,


 prefiero ser un bebé”

domingo, 24 de mayo de 2020

Poesías infantiles: Vendo poesías

Autor de la ilustración:
Guillermo Martínez Ortiz


Vendo poesías
¡Vendo poesías!
¿Quién quiere comprar?
Leer una al día
bien les sentará.
Entren papás y mamás,
no se priven de mirar
que de todo lo que busquen
 algo aquí encontrarán.
Tenemos todos los temas
que usted puede desear:
dragones enamorados
de princesas de verdad,
castillitos en la arena
y delfines juguetones.
Caballitos de madera,
una araña tejedora
 y una silla mecedora;
un acuario grande y fresco
y miles de cosas más.
 ¡Vendo poesías!
¿Quién quiere comprar?
Leer una al día
bien les sentará.



jueves, 30 de abril de 2020

Poesías infantiles. Contaminitis.


Dibujo realizado por mi nieto Guillermo 

El señor lenguado, elegante y fino,

llega a la consulta; se sabe el camino

-A ver, cuénteme -dice el señor Pulpo,

mientras con sus brazos

le toca la frente y le toma el pulso.

-Pues mire doctor,

tengo la barriga un poco inflamada,

me duele un montón.

-Eso puede ser de un gran atracón.

-¡Qué va! Si no como, no tengo apetito.

ni a un trozo de gamba doy un

bocadito.

-Pase por aquí, con los rayos X vamos

a saber

lo que a simple vista no podemos ver.

¡Usted se ha comido un globo, un tapón,

una goma elástica y un viejo balón!

-¿Es grave, doctor?

-Lo que lleva dentro es veneno puro, contaminación;

no es un alimento, es indigestión.

Si esto sigue así va a estirar la pata,

 ¡qué digo!, la aleta.

-Me asusta, señor, ¿me voy a morir?

-Seguro que no, si sigue esta receta al pie de la letra:

En el desayuno caldo de pescado,

para la comida erizos asados

y para cenar ensalada de algas debe de tomar.

-Lo que usted me manda lo voy a cumplir,

todavía soy joven y quiero vivir.

-Dentro de unos días vuelva por aquí.

Veremos si ha mejorado

 con lo que yo le he mandado.

-Muchas gracias, señor Pulpo,

-De nada, señor Lenguado.



Don Pulpo se queda apesadumbrado;

 ya hay muchos peces con indigestión.

¡Es una epidemia! ¿Tendrá solución?










jueves, 16 de abril de 2020

La increíble historia de un castillo, una planta, una olla de lentejas y un gato.



La increíble historia de un castillo, una planta, una olla de lentejas y un gato. Este cuento lo podéis encontrar en este blog por si queréis leerlo vosotros mismos.







martes, 26 de noviembre de 2019

Las literas de mi abuela



Las literas de mi abuela





Las literas de mi   abuela

son la mar de divertidas,

escaleras para abajo,

 escaleras para arriba.

Yo quiero dormir en una

pero nunca me decido

¿La más alta? ¿La más baja?

¿La de la colcha de rayas?

¿La que tiene el edredón?

La cabeza me echa humo

con tanta preocupación.

O tomo una decisión

o cambio de habitación.

martes, 29 de octubre de 2019

TRES POESÍAS PARA LA LLEGADA DE MIS NIETOS

TRES POESÍAS PARA LA LLEGADA DE TRES DE MIS NIETOS







 Estas tres poesías, que he subido hoy, son las que escribí para mis tres nietos pequeños en el día de su bautizo. Se me había olvidado ponerlas en mi blog. 
Lo hago ahora.
 La primera fue para mi nieta Paloma, una niña preciosa de pelo tan rubio, que parece nórdica.
  Más tarde llegó Carlitos, tierno y cariñoso como un bizcocho y, por último, otro tesoro, Clarita.



Para Palomita


Ha llegado una  paloma
que es la mar de original.
No tiene alas ni pico,
ni sabe lo que es volar.
Esta nueva Palomita
me ha robado el corazón
con su carita de fresa
y piel de melocotón.
Ahora mismo está en el nido
al calor de sus papás.
Ojalá que tarde mucho
 en dejar el palomar.





Ya he llegado



Estoy aquí, ya he llegado.
Vaya lío que he montado,
porque según escuché,
me adelanté.
Mi mamá y mi papá,
ya me estaban esperando,
mi hermano José Miguel
 y un perro llamado Tango.
Mi hermano me quiere mucho,
siempre haciendo tonterías,
estoy seguro   que es
para que yo le sonría.
Con mi papá me divierto,
me hace muchas cosquillas.
Con mi mamá  yo me  duermo
y no tengo pesadillas.
Soy un niño pequeñito,
 gordito y tierno a la vez
que no lloro ni molesto,
que siempre como muy bien.
¿Adivinas quién seré?



Para Clarita


Nuestra niña es Clara como la gota de rocío que aparece en la mañana,
como el agua del río que nace en la montaña,
como el agua que se mece en los mares de coral;
es Clara como el cristal.
Como una noche iluminada por la luna,
es Clara como las nanas cantadas al pie de su cuna.
Es: CLARA.




Vestida de rosa como una princesa
la niña cansada nos mira y bosteza.
Una blanca estrella  le regala un beso
Clarita  sonríe ante algo tan bello.
La niña se duerme, sabe que la cuidan,
sus papás y hermanos la quieren y miman.






lunes, 16 de septiembre de 2019

Poesías para niños bajo una sombrilla: El caballito de mar.


Dibujo realizado por mi nieto Guillermo Martínez Ortiz.


El caballito de mar

El caballito de mar nada y nada sin parar,

no quiere que una sirena vuelva con él a jugar

y ponérselo en el pelo como si fuera un trofeo.


Ni quiere que la marea  se lo lleve hasta la orilla.

Quiso cogerlo una niña de grandes ojos azules.

¡Qué pesada la chiquilla!

Menos mal que se escapó. ¡ Vaya susto que le dio!


El caballito de mar está a punto de llegar hasta su bello jardín.

¡Qué a gusto que se

está allí!

Lleno  de prados 

marinos de césped 

verde muy fino. 

Aunque se encuentre en el agua , se siente  en el  mismo cielo.


Con su colita flexible se sujeta fuertemente  a su roca favorita.

De allí no se moverá mientras no se calme el mar.